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日志


2006/7/4

Sólo cuestión de números


Concluye el PREP con inconsistencia de cifras
jesusa cervantes y jenaro villamil
Proceso
04/07/2006

* Más de tres millones y medio de sufragios desaparecieron

México, D.F., 3 de julio (apro).- El Programa de Resultados Electorales Preliminares (PREP) concluyó a las 20:00 horas de este lunes con el 98.50% de las actas computadas, pero con inconsistencias en las cifras que dan al panista Felipe Calderón una ventaja de 402 mil 708 votos sobre el perredista Andrés Manuel López Obrador.

La cifra representa una ventaja de 1.04%, sin embargo, los datos del PREP muestran una inconsistencia al no coincidir el número total de votos emitidos con los sufragios que tiene cada partido, más los que se emitieron para los candidatos no registrados y los que se anularon.

De acuerdo con el PREP, votó el 58.90% de los 71 millones 350 mil 976 ciudadanos con derecho a sufragar, que traducido en cifras, significa la participación de 42 millones 025 mil 724 personas, sin embargo la suma de todos los votos que asignados a los partidos, para los candidatos no registrados y los anulados, es de 38 millones 549 mil 351. Esto significa que faltan en el PREP 3 millones 476 mil 373 votos que deberían verse reflejados en beneficio de alguno de los partidos políticos, en los votos nulos o en los candidatos no registrados. Sin embargo, no aparecen.

Por otro lado, como sólo se computó el 98.45% de las más de 130 mil casillas que se instalaron, quedaron sin contabilizar 1.55% de las actas, las cuales, haciendo una media de 450 votos por casilla –según el IFE--, significaría que no se incluyó en la contabilidad, para nadie, un promedio de 697 mil 500 votos.

Si se toma como parámetro que fueron instaladas 130 mil casillas, el 1.55% que no se contabilizó representa 1,550 casillas. De acuerdo con funcionarios del IFE, se debe tomar una media de 450 votos por casilla, aunque en algunas puede ser mucho mayor o menor el número, dependiendo de la localidad que abarque cada casilla.

De la multiplicación de las 1,550 casillas que el PREP no incluyó, por los 450 votos estimados por el propio IFE, resulta un total de 697 mil 500 votos que no se tomaron en cuenta para la contabilidad final del cierre del PREP.

A todo esto hay que sumar que las actas que reportan el número de votos por casilla con las que el PREP registró y que deben tener los mismos datos, no coinciden, según reportó el representante de la coalición “Por el bien de todos”, Horacio Duarte, quien hasta la tarde de este lunes encontró diferencias en 15% del total de actas que manifestó el PREP.

Por esta razón es que han decidido que se contará voto por voto.

2006/6/26

Miedo a México

Miedo a México

Denise Dresser

 

Denise Dresser es Doctora en Ciencia Politica por la

Universidad de Princeton y Profesora del ITAM

 

El odio a primera vista. El temor destilado. La mezcla de ambos sentimientos en la campaña del PAN contra Andrés Manuel López Obrador. Día tras día, spot tras spot, declaración tras declaración, los panistas atizan dos sentimientos que van de la mano.  Porque no hay odio sin  miedo. Porque el odio es el miedo cristalizado, objetivizado, su dividendo: odiamos lo que  tememos y el odio florece donde el miedo acecha. El PAN promueve  el miedo a un candidato y piensa que tiene derecho a hacerlo por  lo que dice y ha hecho. Pero eso es sólo parcialmente cierto. El miedo a AMLO que los panistas siembran y  ciertos sectores del país cosechan es -en el fondo- miedo al país.

 

Miedo a ese país de pobres, de "nacos", de indígenas, de desarrapados. Miedo a quienes viven parados en los camellones  vendiendo chicles o subsisten en el campo cultivando maíz. Miedo a los mineros enojados y a los cañeros sublevados. Miedo a los resentidos y a los marginados. Miedo a mirar la realidad del  subdesarrollo detrás de la retórica de la modernidad. Miedo a la  verdad y a nosotros mismos. Miedo a mirar al país tal y como es.

 

Detrás de los mitos. Detrás de las cercas electrificadas cada vez  más altas en Las Lomas. Detrás de la hipocresía fundacional en un  país profunda y dolorosamente desigual.

 

Ese miedo al México que hemos construido, disfrazado de rechazo a  una persona a la cual se erige como el antiCristo. "UN PELIGRO PARA MÉXICO". En todas las conversaciones, en todos los cocteles, en todas las cenas. 

 

Mensajes reiterativos -repletos de descalificaciones- enviados a través del internet  sobre AMLO. Ignorante. Autoritario. Deshonesto. Cobarde. Demagogo.  Violento. Anti-institucional.  MENTIROSO. Tiene personalidad  múltiple. A un compañero lo golpeó cuando le daba la espalda con una pelota de beisbol (después murió). Junto con Hugo Chávez y  Fidel Castro creará una América comunista. Aborrece a la gente con dinero. Mató a su hermano. En  realidad usa relojes caros y trajes Hugo Boss. ES UN NACO. Sólo  gobernará para los pobres. Su única forma de expresarse es a  través de expresiones coloquiales. Una tras otra, preocupaciones legítimas acompañadas  de juicios que no lo son.

 

Una tras otra, percepciones fundadas acompañadas de prejuicios  escondidos. Porque como lo escribió Burke, ninguna pasión roba a  la mente de sus poderes de actuación y razonamiento como el miedo. Ese miedo que desquicia, que enardece, que polariza. Ese miedo que el PAN  detecta y comercializa en las pantallas de televisión. Ese miedo  que impide evaluar a López Obrador con la cabeza fría y el corazón en calma. Que obstaculiza  la critica necesaria basada en los hechos y no en las diatribas. Que impide ver lo bueno y lo malo de su gestión en el Distrito Federal. Lo positivo y lo negativo de su proyecto alternativo de nación. Lo aplaudible y lo criticable de las propuestas que ha planteado.

 

Esa labor de discernimiento que una ciudadanía consciente debería  asumir como obligación, frente a López Obrador y también frente a sus contrincantes. Esa tarea de externar las preocupaciones  legítimas en torno a los derechos de propiedad, la irresponsabilidad fiscal, el alivio a la pobreza acompañado de la  creación de riqueza. Esa tarea que hoy quienes odian con virulencia no pueden llevar a cabo. Están demasiado ocupados odiando, vociferando, vituperando.

 

Odiando, quizás, por un sentido de culpa. Temiendo, quizás, porque  viven con la conciencia intranquila. Porque cuando se odia tanto a una persona  se está odiando algo que es demasiado profundo y poderoso para ser  asumido de manera consciente. Porque cuando se odia tanto a una persona, se está odiando también parte de uno mismo, como escribió Herman Hesse en  Demian. Lo que no forma parte de una persona no preocupa, pero López Obrador  preocupa precisamente por lo que revela de México y su población.

 

Por ese espejo que coloca ante los ojos del país y quienes han  permitido que sea como es hoy. Un lugar rico con muchos pobres. Un  lugar con más multimillonarios que Suiza, según la lista más reciente de la revista Forbes. Donde gran parte de las fortunas han sido acumuladas en sectores con poca o ninguna competencia y protegidos por el gobierno. Donde  funcionarios de Telmex están intentando bloquear la aprobación de  la nueva ley competencia porque buscaría precisamente fomentarla.

 

Donde según un estudio reciente de la ONG Fundar, 7 de cada 10  mexicanos padecen un abuso de autoridad cada vez que pisan un Ministerio Público. Donde el 94 por ciento de los delitos no son  resueltos. Donde el 40 por ciento de las mujeres dicen haber padecido la violencia  doméstica.

 

Donde los responsables del Pemexgate son premiados con una senaduría. Donde 17 millones de personas viven en pobreza extrema. Datos duros de un país donde la vida es difícil para la  mayoría de quienes sobreviven en él.

 

Eso es lo que debería provocar miedo. Eso es lo que debería  producir temor. Eso es lo que los mexicanos deberían combatir y  cuestionar y odiar y recordarle a los candidatos presidenciales, todos los días a toda hora. Y eso es lo que explica que Andrés Manuel López Obrador sea puntero con posibilidades reales de ganar, aunque no tenga la mejor propuesta para gobernar. Hay  demasiados mexicanos para los cuales el país no funciona. Hay  demasiados mexicanos para quienes más de lo mismo significaría peor de lo mismo. Hay  demasiados mexicanos que buscan una transformación a fondo del  país que los ha excluido o maltratado o ignorado. Y también hay demasiados mexicanos que no  lo entienden, para los cuales el país marcha. El país avanza. El  país les permite vivir bien, aunque sea detrás de muros cada vez más elevados.  Aunque sea con miedo.

 

Por eso el mismo líder que es carismático para los desposeídos  -cuya salvación está en el cambio- es peligroso a los ojos de  quienes no ven en el cambio la respuesta, sino la ruina. La esperanza de unos es el miedo de otros. Y el miedo es un garrote usado, a lo largo  de la historia, por los sacerdotes y los reyes y los presidentes y  los candidatos para evitar que la gente recobre bienes robados.  Bienes públicos que han sido privatizados, monopolizados,  arrebatados. ¿Qué es y ha sido más peligroso para México? ¿López  Obrador o un sistema socioeconómico que concentra la riqueza y no  quiere distribuirla de manera más justa? ¿López Obrador o élites políticas, sociales y  empresariales satisfechas con las tajadas que se sirven? El odio feroz a AMLO ata a sus críticos a un adversario falso.

 

El verdadero peligro para México no es un hombre, sino la resistencia de algunos cuantos a compartir el país y gobernarlo mejor.

 

 

2006/3/9

Carnaval en Gengenbach

Una vez al año en mi pequeño pueblo se vive una gran tradición por la que esperan todos los habitantes con gran ansiedad durante todo el año, he aquí la historia: 

 

Todo empieza una tarde, tres semanas antes del miércoles de ceniza, la ciudad está adornada con pedazos de tela colgando por todas las calles, la gente se ha vestido con pijamas blancas, zapatos hechos de paja y sus calcetas coloridas ¿la cita? cerca de la estación del tren, aquí todos juntos rodeamos la ciudad  caminando por lo que alguna vez fue la muralla de la ciudad antigua. Niños, jóvenes, los viejos desde las ventanas y los bebes en carros de madera tal como en la antigüedad. Pero, ¿cuál es el propósito de esta "peregrinación"? la leyenda cuenta que en una de las tres torres del pueblo vive un bufón y ese día hay que despertarlo para que pueda comenzar el carnaval, por lo que todos vamos gritando, cantando, una banda va tocando tambores y otra tocando las castañuelas (nada que ver con las españolas) así es como llegamos a la torre, el bufón sale y caminamos con él hacia la Rathaus aquí le entregan las llaves de la ciudad y es así como inicia la fiesta.

 

Aunque las buenas para hacer la fiesta son las brujas las cuales toman “posesión” de la ciudad justo una semana antes del miércoles de ceniza. Este día ellas llegan a la ciudad bailando y cantando, en la plaza principal levantan su gran escoba llena de serpentinas y “globos” (vejigas de res infladas). Por la noche la cita es en el Hexenkeller, el sótano del Rathaus, este se trasforma en un bar donde se puede escuchar música típica del carnaval en Alemania y donde jóvenes desde 15 años hasta 70 se darán cita cada noche durante una semana para bailar y disfrutar de alguna cerveza. Por la madrugada del primer día de fiesta la tradición indica comer bohnensuppe, una sopa bastante pesada aun para una mexicana acostumbrada a los frijoles. El sábado la gente hace grupos y se disfraza eligiendo un tema y es así como van de bar en bar  cantando y tomando, mientras que las personas que están en las tabernas disfrutan de un show bastante variado. El domingo el carnaval sale a las calles principales, se ven desfilar disfraces típicos y modernos, los que más me llamaron la atención fueron unos hechos con paja y otros con cáscaras de nueces y bueno, que decir de los sonidos, flautas, castañuelas, cascabeles, tablas de madera, tambores, etc. Todo lo que empieza algún día tiene que terminar, y es así como el martes por la tarde se quema la gran escoba, símbolo del mal que ha traído el carnaval. Y a las 12.45 acompañamos al bufón a la torre para que vuelva a dormir en este momento se respira un ambiente de tristeza, el carnaval a terminado y habrá que esperar un año más para volver a vivirlo. La pregunta es: ¿podré vivirlo nuevamente?

 

2006/1/28

Gengenbach, mi pueblito

La población de Gengenbach son 11,000 habitantes...
 
El estado de la Republica Mexicana con menor población es Baja California Sur, éste cuenta con 5 municipios, de éstos el más pequeño es Loreto con una población de 11, 812 habitantes.
 
Aqui unas gráficas:
 
 
Por eso me gusta mi pueblito...

Me llegaron flores !!!

Marthita me hizo ver la distncia no es tan grande...
2005/8/16

Mi casa en Gengenbach

A partir del 5 de septiembre
la calle de Grabenstr en el N. 30 
será mi hogar